Random places I like

Lugares aleatorios que me gustan. Sin orden ni concierto. Si no indico lo contrario, las fotos son todas mias.

Random places I like, without rime or reason. All pictures are mine, unless otherwise stated.

Aliño, Espíritu Santo, 2 (Madrid, España).

Hace unos años, los negocios de comida para llevar definitivamente no funcionaban en España. Nos gusta, supongo, darle al almuerzo el ritual que merece. Y sentarnos y dedicarle tiempo. No lo digo sólo yo: un sesudo estudio de una escuela de negocios dejaba, el pasado mes de septiembre, el titular de que estamos a la cola del mundo en consumo de comida rápida.

El rollo malasañero se ha llenado, sin embargo, de locales take-away: de crêpes, perritos calientes, pizza… y hasta comida vegetariana. Aliño es un local de la calle Espíritu Santo que vende comida hecha allí a buen precio. La primera vez que estuve me llevé una mezcla de arroz, verduras y humus que me sirvió para dos raciones, por 7 euros. Bien. Ahora que ya he catado el menú del día, y en el propio local, más que bien: ensalada al gusto y pollo al curry con cuscús, todo hecho allí, hasta la limonada, por 5,5 euros.

El camarero es a veces demasiado majo, pero el buen rollo del local, los precios aptos para estudiantes y cambiar un poco de la grasienta tapa madrileña a algo más ligero compensa.

Some years ago, take-away business definitely did not work out in Spain. I guess we like to have quiet and relaxed lunchs. I am not the only one saying so: a brainy study released on September by a business school noted that Spain is far away from being used to take away food.

However, Malasaña is now full of take away restaurants: crêpes, hot dogs, pizza and EVEN (!) vegetarian food (this is Spain, remember so). Aliño, placed in Calle Espíritu Santo, sells good and pricy home made food. I have tried their rice + vegetables + hummus (7€ for a big box) and their daily menu: salad, curry chicken with cus-cus and home made lemonade. 5,5€!

The waiter is sometimes a way too nice, but the lively atmosphere, decent prizes for poor students and changing (at least ONCE!) from the greasy Madrid tapas to something healthier makes it worth it.