Random places I like

Lugares aleatorios que me gustan. Sin orden ni concierto. Si no indico lo contrario, las fotos son todas mias.

Random places I like, without rime or reason. All pictures are mine, unless otherwise stated.

Me fui de una de las mejores ciudades para vivir en España (según un estudio de la Universidad de Oviedo) porque era aburrida: Tres Cantos es la ciudad maqueta, donde todo va perfecto (o eso parece, no sé yo) y las parejas, sus hijos y sus perros son muy felices, pero un rollo para un joven. O para mí, al menos. Eso sí, restaurantes que merecen la pena no faltan y, aprovechando que cuando voy pagan los padres, a veces me entran ganas de hacerme una guía de sitios del buen comer tricantino. Ya hablé en su momento del vasco Ipuzcoa, y el de hoy es también de comida del norte: asturiana. 

El Asquas es una sidrería que lleva, si no me fallan los cálculos, unos dos años abierta. Su historia se remonta al restaurante Asquas, que era de pintxos y cocina algo más creativa (o eso recuerdo porque íbamos muy antaño) y que según me han dicho mis fuentes tricantinas ya ha cerrado. Estaba en la segunda fase (Tres Cantos se divide en fases y sectores, es otro rollo, no intentéis entenderlo) y tenía una terracita majísima para cenar en verano. Era muy como sentirse en Madrid. El caso es que un buen día me levanté y me enteré de que El Segoviano, que era un mítico asador justo enfrente de mi hogar, había cerrado. Y poco después, ese enorme local (porque es gigante) pasó a ser la sidrería asturiana Asquas: la reinvención del restaurante Asquas, en un modo un poco más tradicional pero no hasta el punto del cochinillo asado segoviano. Dios mío, los restaurantes en Tres Cantos: qué historia.

Así es que, dado que está justo-justo enfrente de mi casa, el Asquas se ha convertido ya en la opción para bajar a tomar algo, comer o cenar. Me encanta la sidra y sus miniescanciadores (para los que seguro que hay un término más técnico que desconozco) y las raciones, tanto las más simples (patatas al cabrales o la ensalada con tomate de la huerta que te mueres de rica) como las menos (milhojas de verduras con queso de cabra o el must pulpo a la brasa) (lo del pulpo a la brasa y no cocido, a la gallega, es el descubrimiento del año) y los postres (tarta de queso FTW). Creo que no he ido nunca a comer/cenar en modo no-raciones pero mi familia prácticamente vive allí y dicen que muy bien. Y son de fiar.

La terraza veraniega no es tan in como la del Asquas anterior, pero es más tranquila y, al estar al lado del bulevar y su fuente (esto del bulevar es otra historia del urbanismo tricantino), muy agradable. Los precios, en la web.

Overall: El Segoviano era genial pero me gusta más todo lo que viene del norte (en realidad podría escribir un libro deshaciéndome en elogios hacia el norte de España). Espero que este Asquas dure mucho y que, si a alguien le da por visitar Tres Cantos, pase por allí. 

Es un hecho que el Bar Choq cambió mi vida (más o menos) y que, después de aquellos cafés, volver a Madrid, en esos términos cafeteros, supuso un golpe duro. Digo en esos en concreto porque el random café belga era, salvo porque siempre traía galletita, caro (dos euros mínimo) y lastimoso. El random café con leche español no trae galletita pero es algo más consistente. Uno de los objetivos de este año en cuanto a viajes es la gran desconocida Portugal, adonde sólo he ido a comprar toallas (triste pero true story), y me lo he marcado en parte por este post de Paco Nadal en el que cuenta que el random café portugués nunca falla. Cafés: qué mundo.
Dicho todo esto, es obvio que me hallo estos meses inmersa en la búsqueda de un referente cafetero madrileño, pero en modo 1.0, nada de mirarme listas por Internet. De momento nadie ha sabido recomendarme ningún sitio más allá de esto, que como también es obvio no es lo que busco.
Pero el otro día estaba comprando regalos de Navidad con mi hermana y me acordé de un maravilloso sitio muy en la línea del rollito americano que se lleva últimamente pero que, sin ninguna pretensión (la carta está en comic sans, para entendernos), le da mil vueltas al Peggy Sue, Tommy Mel’s y compañía. Además tiene bastantes más años. El plan, los precios, la comida y la zona en la que está son mucho más reales. El café, a lo que vamos, no es su especialidad (así es que no es una cafetería monísima con camarero guapo incluido, como era el Bar Choq), pero es que incluso sin serlo está muy currado: lo ponen con leche natural si lo pides, hacen lattes con cosas diversas y la carta es extensa. También tienen muchos tés, smoothies, tartas, batidos y demás bebidas y alimentos gustosos y lo que es mejor, baratos para la media. El latte al tiramisú (foto), 2,5 euros y con galletita. 
Lo mejor de todo viene ahora cuando, por no sentirme culpable si en un futuro se masifica y siguiendo la filosofía que me llevé de este artículo, no diré el nombre del sitio. Por 11870 está descubierto desde hace tiempo así que no es muy difícil si alguien tiene curiosidad.
El resto es que me apetecía contarlo.
It’s a fact that Bar Choq changed my life (more or less) and that, after those coffees, coming back to Madrid was, speaking in these coffee-terms, a great blow. I mean “these” coffee terms because belgian random coffee (not Bar Choq one) was expensive (two euro at least) and sad, even served with cookie. Spanish random café con leche is not served with cookie but at least is more tasty. One of my destinations for this year is the big unknown Portugal, where I have only been to buy towels (sad but true story) and it’s in part because of this Paco Nadal’ post, in which he says portuguese random coffee never lets one down. Coffees, such a world to write about.
It’s obvious, then, that I am in a constant search for a Madrid-coffee-referent, but in 1.0 way, trying not to look up on the Internet. Up until now no one has recommended anything better than this. And, as it’s also obvious, it’s not what I am looking for.
But some days ago I was buying Christmas presents with my sister and suddenly reminded a wonderful place, with kind of an american vibe, as it’s trendy in Madrid, but with no aim of being trendy AT ALL and much better than Peggy Sue, Tommy Mel’s and so, the hottest places in Madrid right now. Besides, this one is older. Vibe, prizes, food and area are much more real. And coffee is not their speciality but even not being the speciality is really good: served with natural milk if you ask for it, and the coffee menu is quite long. Theas, smoothies, cakes, milkshakes and so are also served and it’s not as expensive as the average. Tiramisu latte (picture), 2,5 euro + cookie.
The best part of the review comes now: to avoid any kind of responsability if it becomes popular I won’t mention the name. It’s already reviewed in pages such 11870 so not really difficult to find out, in case you’re curious. 
I wanted to write the rest of the stuff, anyways.

Es un hecho que el Bar Choq cambió mi vida (más o menos) y que, después de aquellos cafés, volver a Madrid, en esos términos cafeteros, supuso un golpe duro. Digo en esos en concreto porque el random café belga era, salvo porque siempre traía galletita, caro (dos euros mínimo) y lastimoso. El random café con leche español no trae galletita pero es algo más consistente. Uno de los objetivos de este año en cuanto a viajes es la gran desconocida Portugal, adonde sólo he ido a comprar toallas (triste pero true story), y me lo he marcado en parte por este post de Paco Nadal en el que cuenta que el random café portugués nunca falla. Cafés: qué mundo.

Dicho todo esto, es obvio que me hallo estos meses inmersa en la búsqueda de un referente cafetero madrileño, pero en modo 1.0, nada de mirarme listas por Internet. De momento nadie ha sabido recomendarme ningún sitio más allá de esto, que como también es obvio no es lo que busco.

Pero el otro día estaba comprando regalos de Navidad con mi hermana y me acordé de un maravilloso sitio muy en la línea del rollito americano que se lleva últimamente pero que, sin ninguna pretensión (la carta está en comic sans, para entendernos), le da mil vueltas al Peggy Sue, Tommy Mel’s y compañía. Además tiene bastantes más años. El plan, los precios, la comida y la zona en la que está son mucho más reales. El café, a lo que vamos, no es su especialidad (así es que no es una cafetería monísima con camarero guapo incluido, como era el Bar Choq), pero es que incluso sin serlo está muy currado: lo ponen con leche natural si lo pides, hacen lattes con cosas diversas y la carta es extensa. También tienen muchos tés, smoothies, tartas, batidos y demás bebidas y alimentos gustosos y lo que es mejor, baratos para la media. El latte al tiramisú (foto), 2,5 euros y con galletita. 

Lo mejor de todo viene ahora cuando, por no sentirme culpable si en un futuro se masifica y siguiendo la filosofía que me llevé de este artículo, no diré el nombre del sitio. Por 11870 está descubierto desde hace tiempo así que no es muy difícil si alguien tiene curiosidad.

El resto es que me apetecía contarlo.

It’s a fact that Bar Choq changed my life (more or less) and that, after those coffees, coming back to Madrid was, speaking in these coffee-terms, a great blow. I mean “these” coffee terms because belgian random coffee (not Bar Choq one) was expensive (two euro at least) and sad, even served with cookie. Spanish random café con leche is not served with cookie but at least is more tasty. One of my destinations for this year is the big unknown Portugal, where I have only been to buy towels (sad but true story) and it’s in part because of this Paco Nadal’ post, in which he says portuguese random coffee never lets one down. Coffees, such a world to write about.

It’s obvious, then, that I am in a constant search for a Madrid-coffee-referent, but in 1.0 way, trying not to look up on the Internet. Up until now no one has recommended anything better than this. And, as it’s also obvious, it’s not what I am looking for.

But some days ago I was buying Christmas presents with my sister and suddenly reminded a wonderful place, with kind of an american vibe, as it’s trendy in Madrid, but with no aim of being trendy AT ALL and much better than Peggy Sue, Tommy Mel’s and so, the hottest places in Madrid right now. Besides, this one is older. Vibe, prizes, food and area are much more real. And coffee is not their speciality but even not being the speciality is really good: served with natural milk if you ask for it, and the coffee menu is quite long. Theas, smoothies, cakes, milkshakes and so are also served and it’s not as expensive as the average. Tiramisu latte (picture), 2,5 euro + cookie.

The best part of the review comes now: to avoid any kind of responsability if it becomes popular I won’t mention the name. It’s already reviewed in pages such 11870 so not really difficult to find out, in case you’re curious.

I wanted to write the rest of the stuff, anyways.

Le Pain Quotidien (Fuencarral, 95, Madrid, España)

Llevo un fin de semana muy belga: el jueves, Turismo de Flandes le dio un premio a la empresa en la que trabajo; el viernes, con eso de que Refused ya no están fuckin dead, recordé la entrevista que hice en ese remoto pueblo llamado Meerhout al organizador del Groezrock (en la que me dijo que andaban detrás de la banda para traerla en la edición de 2012). Ayer quedé con un amigo y dijimos: ¡a la mierda tanta tapa! Abajo las cervezas y la fritanga. Vamos a pegarnos una buena merienda. Y así es como llegamos a esta reseña de Le Pain Quotidien.

Le Pain Quotidien es una cadena de panaderías belga, tan mona como todo lo que hacen los belgas y que ya lleva varios locales abiertos en Madrid. En Bélgica no tenía un duro así que nunca llegué a ir, pero recuerdo pasar por su escaparate y adorar las quitches que exponían. Aquí, al menos en este local de Fuencarral, lo único que exponen es el pan, que también está muy bueno. Es que un pan bien hecho lo parte, eso es así: nosotros tomamos uno de cinco cereales muy rico. A razón de euro por rebanada, más o menos, supongo que merece la pena porque en la mesa comunal del sitio (“donde nuestros clientes se unen para degustar nuestro pan y pasar un buen rato”, según indican en su web) hay aceite de oliva, nocilla y distintas mermeladas para untar. El café, también a precio belga: 2,5€. El dolor no te lo quita nadie, vale, pero era grande.

Servicio un poco lento y ambiente muy relajado. Los cuatro euros por un café y una tostada terminan compensando. Ahora sólo queda que me traigan el EXki (hablaré de él en algún momento) y mis necesidades belgas estarán cubiertas.

I have had such a belgian weekend: on Thursday, the company I work for was awarded by Flanders Tourism; on Friday, as Refused are no longer fucking dead, I remembered the interview I had with the organizator of Groezrock festival, in which he said he was trying to get the band for 2012 edition. Yesterday I met a friend and we said: ‘fuck off tapas! Down with beers and fried food! Let’s have a nice meal’. And that’s how we get to this review of Le Pain Quotidien.

Le Pain Quotidien is a belgian bakery, as nice as every belgian thing and that has opened several shops in Madrid. In Belgium I was short of money so I never went there, but I remember passing through it and looking at the wonderful quiches… Here, at least in Fuencarral shop, they just expose bread, that is also pretty good. Good bread rules, that’s it: we had a five cereals one that was delicious. 1€ per piece, but I guess it’s worth it since they offer olive oil and jam for free. Belgian prices also for coffee: 2,5€, but at least it was big.

A bit slow service and really chilly atmosphere. 4€ for coffee + toast may be worth it… As soon as they open some EXki here (I’ll definitely write about it), my belgian needs will be covered.

Lissewege, Bélgica

Érase una vez un secreto llamado Lissewege, un pequeño pueblo belga que, en la típica ruta flamenca (de Flandes) de Brujas-Bruselas-Gante-Amberes pasa probablemente desapercibido para el turista. Y es una joyita: Lissewege combina el encanto que tienen las ciudades belgas, y sus edificios y canales tan monos, con la ausencia de guiris. Toda su historia la tenéis en su web.

Está a pocos kilómetros de Brujas, y como Brujas (y todo Flandes, en general) está perfectamente preparado para hacer excursiones en bicicleta, un buen plan es hacerse con una y con un mapa e ir hasta allí. Con un poco más de motivación, se llega también fácil al Mar del Norte, por cierto.

Once upon a time, there was little secret called Lissewege, a tiny belgian village that may go unnoticed in a typical tourist-Flanders-route (which consists, usually, in Brussel-Gent-Antwerp). Lisswege is such a real treasure: it combines the charm of belgian buldings and canals with the lack of tourists. You can read the historical facts in its website.

It is some kilometers far from Brugge, and, as Brugge roads are pretty prepared to ride bikes, a good plan can be rent one and go there. And if you are motivated to bike, you can also get to the North Sea, by the way.

Aliño, Espíritu Santo, 2 (Madrid, España).

Hace unos años, los negocios de comida para llevar definitivamente no funcionaban en España. Nos gusta, supongo, darle al almuerzo el ritual que merece. Y sentarnos y dedicarle tiempo. No lo digo sólo yo: un sesudo estudio de una escuela de negocios dejaba, el pasado mes de septiembre, el titular de que estamos a la cola del mundo en consumo de comida rápida.

El rollo malasañero se ha llenado, sin embargo, de locales take-away: de crêpes, perritos calientes, pizza… y hasta comida vegetariana. Aliño es un local de la calle Espíritu Santo que vende comida hecha allí a buen precio. La primera vez que estuve me llevé una mezcla de arroz, verduras y humus que me sirvió para dos raciones, por 7 euros. Bien. Ahora que ya he catado el menú del día, y en el propio local, más que bien: ensalada al gusto y pollo al curry con cuscús, todo hecho allí, hasta la limonada, por 5,5 euros.

El camarero es a veces demasiado majo, pero el buen rollo del local, los precios aptos para estudiantes y cambiar un poco de la grasienta tapa madrileña a algo más ligero compensa.

Some years ago, take-away business definitely did not work out in Spain. I guess we like to have quiet and relaxed lunchs. I am not the only one saying so: a brainy study released on September by a business school noted that Spain is far away from being used to take away food.

However, Malasaña is now full of take away restaurants: crêpes, hot dogs, pizza and EVEN (!) vegetarian food (this is Spain, remember so). Aliño, placed in Calle Espíritu Santo, sells good and pricy home made food. I have tried their rice + vegetables + hummus (7€ for a big box) and their daily menu: salad, curry chicken with cus-cus and home made lemonade. 5,5€!

The waiter is sometimes a way too nice, but the lively atmosphere, decent prizes for poor students and changing (at least ONCE!) from the greasy Madrid tapas to something healthier makes it worth it.

El Luca (Plaza del General Maroto, Madrid)

Pequeño, agradable y, en fin, “arreglao pero informal” en sus palabras, bar-restaurante de autor en el humilde barrio de Legazpi. Sergio Fernández, que antaño salía en la tele haciendo de SOS Cocinero y asesorando de casa en casa sobre cocina, regenta ahora este “gastrobar” frente al Matadero. El trato es excelente: ¿que no hay mesa? Te preparan parte de una barra en un momento. ¿Que no te gustan las migas de tapa? Te sacan alguna otra cosa.

A día de hoy su plato estrella son las croquetas, tanto de boletus (y cualquier cosa con boletus triunfa, eso es así) como de langostino. Hace unos años, al poco de que lo abrieran, yo probé la tortilla deconstruida (que no) y el cappucino de MORCILLA (que SÍ): una taza con revuelto de morcilla cubierta con queso rallado simulando espuma. Bastante fuerte, de innovador, el concepto. Pero ya no lo sirven. Lástima.

Por lo demás, precios bien (ración de croquetas a 8 euros, y así) y tapas mejor que en muchos bares de barrio.

Nice and, according to the slogan, “tidy but informal”, restaurant-bar in the humble area of Legazpi. Sergio Fernández, who used to be the presenter of ‘SOS Cocinero’ on TV, owns this little gastrobar in front of Matadero. Excellent treatment: they will prepare you a place in the bar in case there is no free place to seat or give you a different tapa in case you do not like the first one.

Nowadays, the star dish are croquetas, both the ones made out of boletus (and everything that has boletus rules, let’s put it that way) and the ones of crawfish. Some years ago, when it was opened, I tried deconstructed tortilla and cappucino morcilla: scrumbled morcilla plus grated cheese simulating a coffee. Innovative and crazy concept. But they do not serve it anymore. That is definitely sad.

Appart from that, correct prizes (a croquetas dish, 8 euro) and better tapas than lots of traditional bars.

Kassa4 (Ossenmarkt, Amberes, Bélgica)
A cualquiera que le preguntes te dirá: Kassa4. Para desayunar mientras lees el periódico, para tomar una caña en la terraza en verano, un café dentro en invierno, para el día, la tarde, la noche o la madrugada, para conocer gente aleatoria, para escuchar Incubus, Pixies o Klaxons, para coger flyers y estar updated de las fiestas, para todo lo que se te ocurra, te apetezca o pueda surgir. Situado en pleno corazón estudiantil de Amberes (Ossenmarkt), el Kassa es un bar multiusos, abierto casi eternamente, siempre disponible para pasar un buen rato. La misma historia, más o menos, que se cuentan en su web.
Los camareros no son guapos, pero las cervezas están a buen precio y tienen Karmeliet.
No matter who you ask: Kasas4 will be the answer. To have breakfast while reading the newspaper, a beer in the terrace during the summer, a coffee inside during the winter, to spend the day, the afternoon, the evening, to meet random people, to listen to Incubus, Pixies or Klaxons, to find flyers and be updated of parties. For everything you would like to do or that can just come up. Located right in the student centrum of Antwerpen, Ossenmarkt, Kassa is a multipurpose bar, eternally opened and always available to have a good time. Kind of the same story that is displayed on their website.
Waiters are not that hot, but beers are cheap and they do serve Karmeliet.

Kassa4 (Ossenmarkt, Amberes, Bélgica)

A cualquiera que le preguntes te dirá: Kassa4. Para desayunar mientras lees el periódico, para tomar una caña en la terraza en verano, un café dentro en invierno, para el día, la tarde, la noche o la madrugada, para conocer gente aleatoria, para escuchar Incubus, Pixies o Klaxons, para coger flyers y estar updated de las fiestas, para todo lo que se te ocurra, te apetezca o pueda surgir. Situado en pleno corazón estudiantil de Amberes (Ossenmarkt), el Kassa es un bar multiusos, abierto casi eternamente, siempre disponible para pasar un buen rato. La misma historia, más o menos, que se cuentan en su web.

Los camareros no son guapos, pero las cervezas están a buen precio y tienen Karmeliet.

No matter who you ask: Kasas4 will be the answer. To have breakfast while reading the newspaper, a beer in the terrace during the summer, a coffee inside during the winter, to spend the day, the afternoon, the evening, to meet random people, to listen to Incubus, Pixies or Klaxons, to find flyers and be updated of parties. For everything you would like to do or that can just come up. Located right in the student centrum of Antwerpen, Ossenmarkt, Kassa is a multipurpose bar, eternally opened and always available to have a good time. Kind of the same story that is displayed on their website.

Waiters are not that hot, but beers are cheap and they do serve Karmeliet.

Fish and Chips (Kammenstraat 36, Amberes, Bélgica)

De esta tienda, situada en plena calle Fuencarral de Amberes y con una horrible web under construction que no le hace justicia, destacaré lo más relevante, que para mí es casi todo menos la ropa:

- Es enorme y tiene un mural de Shepard Fairey en la pared del fondo.

- La música mola.

- Los libros que hay a la entrada también.

- Hay flyers de todo tipo para estar up-to-date en los eventos belgas.

- La calle que hace esquina, Koopstraatje, tiene algún dibujo interesante en la pared. 

Por lo demás, las marcas y los precios son un poco los de siempre: Vans, Carhartt, Miss Sixty y compañía. Para estudiantes, especialmente para Erasmus olvidados por sus comunidades autónomas, casi mejor para ver que otra cosa. 

I will note down the most relevant characteristics of this shop, located in the trendiest street of Antwerpen but lacking a decent website. They are, basically, everything but the clothes:

- It is super big and has a Shepard Fairey painting on its wall.

- They play cool music.

- They have cool books.

- You can find loads of flyers to keep tuned about belgian events.

- The street on the corner, Koopstraatje, has some interesting paintings.

Appart from that, brands are prizes are more or less the same as always: Vans, Carhartt, Miss Sixty… Not really for Erasmus students. 

Think Twice (Lange Klarenstraat 21, Amberes, Bélgica)

Yo había oído maravillas de la ropa de segunda mano, pero hasta hace poco seguía sin encontrarle el punto a pagar el precio medio de H&M o similares por prendas notablemente viejas, por muy sixties o seventies que fueran. Pero ahora que, de cara a la primavera, he renovado mi armario por menos de 20 euros, con ropa BIEN y que encima no voy a ver a más gente llevar, he de decir que god bless T2.

Su página web no dice mucho, pero ya os lo digo yo: la ropa en esta tienda, con locales tanto en Amberes como en Bruselas y Gante, está en buen estado y a buen precio. En condiciones normales, un vestido cuesta entre 10 y 15 euros, una camisa o jersey entre 7 y 12, y unos Levis 501, 10. La locura se desata en los cambios de temporada, cuando durante tres días ofrecen todo a 3, 2 y 1 euro.

No es difícil encontrar joyitas, enloquecer y que tu armario termine teniendo síndrome de diógenes. Pero un diógenes muy vintage, eso sí. 

I had heard wonderful things about secondhand shops (which, by the way, are not really usual in Spain - I guess due to cultural reasons), but up until now I was not really convinced about paying the same as I do in H&M for old clothes, no matter how sixties or seventies they were. But last month I renovated my closet for 20 euro, with cool clothes that NO ONE ELSE is gonna wear, so I have to admit that: God bless T2.

Belgian secondhand shop whose clothes are definitely decent and cheap: dresses around 10-15€, pullovers around 7-12€ and Levis 501 for 10€. Madness comes in fashion seasons changes, when for three days they sell everything at 3€, 2€ and 1€.

Easy to find hidden treasures, get crazy and filll your closet with vintage clothes.

Bar Choq (Minderbroedersrui, 64, Amberes, Bélgica)

Dicen que el éxito de Starbucks tiene que ver con su atmósfera confortable, tan de leer un libro o usar el macbook mientras tomas ‘buen café’. Lo del marketing de experiencias, para entendernos. A los tan fans de la cadena americana yo les mandaría a esta cafetería de Amberes. El Bar Choq es la perfecta combinación de los factores de éxito de Starbucks pero en auténtico: acogedor, cómodo, con buena música, un camarero encantador, decoración bonita (como se puede ver en la foto) y muy buen café (como también se puede ver en la foto, en la que, en concreto, aparecen el Wonka y el de Speculoos). Tienen una carta extensa y cada semana cambian su especialidad. En su blog se pueden ver más fotos.

Entre 2 y 3 euros el café y a un minuto de mi casa, se ha convertido en un imprescindible belga.

It is established that Starbucks business success has to be with its confortable atmosphere, that invites people to read a book (or use a macbook, instead) while they are having “good coffee”. Experiencial marketing, let’s say. For Starbucks fans, I would definitely recommend this tiny café in Antwerp. Bar Choq is the perfect combination of Starbucks’ successful elements, but in an authentic and real way: cosy, confortable, good music, a nice waiter (as you can see on the picture) and really good coffee (as you can also see on the pictures, with Wonka and Speculoos coffee). They have a great menu and every week they serve a different speciality. You can check out more pictures in their blog.

2-3€ per coffee and one minute far from home, it has become one of my must-belgian places.